Nuevo impulso del BID para las APP en América Latina

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Miércoles 29 de noviembre, 2017

Este mes, el BID informó que cambiaría la marca de su rama del sector privado, la Corporación Interamericana de Inversiones (CII) a "BID Invest" como parte del "creciente enfoque en el sector privado del banco y su objetivo de reposicionarse como el banco de las soluciones para América Latina y el Caribe".

En ese sentido, BNamericas conversó con Javier Rodríguez de Colmenares, jefe de la división de infraestructura y energía sobre los objetivos de la agencia, el actual escenario para las asociaciones público-privadas (APP) en la región y cómo planea el BID promover este mecanismo.   

BNamericas: ¿Qué motivó el cambio de marca de la CII en BID Invest?

Rodríguez: Queremos reflejar los atributos de la marca BID, que es bien conocida en la región y que muestra la conexión que tiene con los países miembros. A eso debemos sumarle parte del proceso de reagrupación de todas las ventanas del sector privado que se ejecutó el 1 de enero de 2016.

Eso supone que tenemos un sector privado del BID que hoy se llama BID Invest y que atiende nuevos sectores con nuevos productos. Queremos ofrecer soluciones a nuestros clientes que vayan más allá del monoproducto, más allá de la financiación en dólares offshore a largo plazo, además de tener la posibilidad de ofrecer financiación en moneda local, como lo hacemos en México, Brasil, Paraguay, Colombia y dentro de muy poco en República Dominicana. Queremos dar la posibilidad de adaptar nuestros productos de garantía y diseñar nuevas alternativas en la división de infraestructura, así como desarrollar los mercados de deuda local e internacional en la financiación de infraestructura de la región, como lo hemos venido haciendo en 2017 y como esperamos hacerlo con más empeño en 2018.

CII no era una marca especialmente reconocida y hasta 2016 era una institución que atendía a los mercados intermedio y pequeño sin un enfoque sectorial específico. Eso se quería cambiar y ahora estamos enfocados en muchos más sectores. En el ámbito de infraestructura, el grupo BID siempre fue muy fuerte en energía y transporte, pero no así en agua y saneamiento ni en infraestructura social. Estos dos son segmentos clave para nosotros y en ellos queremos desarrollar la participación del sector privado.

BNamericas: ¿En qué iniciativas del sector de agua e infraestructura social están interesados?

Rodríguez: Tenemos varias transacciones activas en el sector de agua y saneamiento. Hemos cerrado operaciones en Brasil con moneda local, estamos también cerrando la transacción para el financiamiento del servicio integral de agua y saneamiento de la ciudad de Guayaquil con Interagua, lo que esperamos que ocurra de aquí a final de año.

La estrategia en agua y saneamiento pasa por dos enfoques: por un lado, el sector de agua y saneamiento en América Latina y el Caribe está controlado en más de un 90% por manos públicas. Lo que queremos es que haya más APP, concesiones, servicios de administración y contratos de gestión del sector privado y por esto financiamos concesiones privadas de agua y saneamiento.

Pero las empresas públicas también son objeto de nuestro apoyo, y en ese sentido queremos trabajar con empresas de agua y saneamiento que tienen uno de dos problemas: no tienen las condiciones para ser sujeto de crédito, y en ese caso poder ayudarlas para contar con financiamiento sin tener que presentar una garantía del sector público; o bien, no tienen la gobernanza que les permita tener independencia de la gestión en relación a la política. Nosotros ayudamos a esas compañías para que obtengan esa gobernanza, para que, por ejemplo, el auditor no pueda ser designado a dedo por el alcalde de turno, sino que exista un directorio con miembros independientes y expertos en el tema. Al ayudarles con eso podemos apoyar la financiación de inversiones que tengan un retorno económico y social importante.

En cuanto a infraestructura social, el foco que tenemos es educación y salud.

BNamericas: El primer acuerdo de financiamiento de BID Invest fue dentro del programa de autopistas 4G en Colombia ¿Cómo evalúan esa iniciativa?

Rodríguez: El acuerdo no se limita solo al programa 4G. En el futuro utilizaremos ese dinero para financiar agua y saneamiento e infraestructura social, no tanto energía. En cuanto al programa 4G, llegó un punto en Colombia en que muchos de los bancos locales incorporaron en sus balances mucho riesgo derivado de este plan. Por otro lado, los derivados del escándalo Lava Jato en Brasil y sus consecuencias en Colombia, las investigaciones de Odebrecht y la anulación de la concesión de la Ruta del Sol terminaron por asustar al mercado. Entonces el programa 4G entró en un momento en el que, a pesar de que eran buenos proyectos y que habían varias instituciones financieras privadas alineadas para financiar, no se lograba concretar la financiación. Allí llegamos nosotros a empujar el cierre de esas transacciones en pesos y dar un impulso positivo al programa 4G.

No es que los bancos de Colombia tengan ahora riesgos altos, sino que están concentrando el riesgo de las carreteras.

BNamericas: Ahora en América Latina hay una situación de contraste respecto a las APP. Por una parte, hay varios gobiernos que las proponen, pero también han surgido cuestionamientos al modelo. ¿Cree que las circunstancias actuales favorecen el uso de este mecanismo en la región?

Rodríguez: El proceso que se ve con las APP no es exclusivo de América Latina. En Europa también hubo altibajos sobre su aplicación y en algunos países se generó más escrutinio y más intervención política que en otros. Personalmente creo que América Latina está en un muy buen momento para desarrollar las APP, pero lo que se necesita es un consenso político entre los países. Si las leyes de APP cambian con los gobiernos y no se da estabilidad al marco reglamentario, se afectará el éxito que puedan tener. Mientras haya mayor estabilidad, mayor será la bancabilidad.

Los gobiernos usan las APP para dos cosas: cuando necesitan hacer obras de infraestructura y no tienen capacidad fiscal o cuando deben transferir riesgos que el sector privado sabe manejar de mejor manera y con mayor eficiencia que el sector público.

En Argentina hay un plan de infraestructura de US$26.000mn que empieza por las APP viales. BID Invest ha asesorado al gobierno para que este plan sea bancable, en un contexto en que el país sudamericano no ha hecho financiación de proyectos en 18 años y en el que hay que asegurarse de que esas APP tengan financiación del mercado. Por otro lado, lo que vamos a hacer es financiar y asegurarnos de movilizar el mercado de capitales internacional para financiar esas APP. Yo creo que el Gobierno argentino quiere asegurar que el programa de APP viales salga bien para ganar el impulso necesario y recuperar la confianza del mercado. Eso lo están haciendo bien. Hay algunos países con menos experiencia en APP que deberían seguir el modelo argentino.

Chile, por otra parte, tiene el sistema de concesiones más avanzado y consolidado de América Latina y el Caribe, al punto de que este se ha exportado a otros países de la región. Incluso con este gobierno, que ha sido más sesgado a la izquierda, el sistema ha tenido un enfoque de concesiones muy institucionalizado. No creo que la presencia del Frente Amplio vaya a tener un impacto muy grande en caso de que Sebastián Piñera gane la segunda vuelta, ya que es el Ejecutivo quien fija la agenda de concesiones.


Acerca de Javier Rodriguez de Colmenares

Javier Rodríguez de Colmenares es jefe de la división de infraestructura y energía de BID Invest desde agosto de 2016.  Antes se desempeñó como director general adjunto de riesgos en Banco Santander Brasil y director global de financiación de proyectos y adquisiciones para el Grupo Santander en Madrid.  Su enfoque actual radica en transporte, energía, APP, infraestructura social, agua y saneamiento.


Acerca de la compañia

BID Invest, miembro del BID, es un banco de desarrollo multilateral que apoya el sector privado en América Latina y el Caribe. Antes conocido como CII, tiene una cartera de US$11.600mn bajo gestión y 330 clientes en 21 países.