Puerto Rico espera fortalecer telecomunicaciones tras devastador huracán

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Miércoles 14 de febrero, 2018

Cinco meses después de que el huracán María devastara la infraestructura de Puerto Rico, la nación restauró casi todos sus servicios de telecomunicaciones. Sin embargo, esta industria todavía depende de fuentes de energía in situ para alimentar los equipos, ya que la mayor parte de la infraestructura eléctrica de la isla sigue dañada.

Sandra Torres, presidenta del regulador de telecomunicaciones de Puerto Rico, JRTPR, conversó con BNamericas sobre cómo la entidad se ha coordinado con la industria y otros actores para restablecer los servicios.

Con reparaciones en telecomunicaciones estimadas en US$1.500mn, JRTPR se dedica a reconstruir una infraestructura más fuerte y resistente, por lo que creará un fondo para cumplir con ese objetivo. En última instancia, pretende posicionar a la isla como un destino de inversión atractivo.

BNamericas: ¿Cuál es el estado de los servicios de telecomunicaciones en Puerto Rico?

Torres: Durante el huracán básicamente el 95% de la infraestructura de telecomunicaciones se afectó. En cuanto a las torres, únicamente un 5% colapsó. Las 1.659 antenas se cayeron o se movieron de dirección. Al día de hoy quedan unas 165 antenas pendientes de reparar.

El problema principal que tenemos es que aun cuando la infraestructura haya sido reparada, tenemos todavía una dependencia de un 55% de generadores de energía eléctrica. En la medida en que no se restablezca el servicio de energía eléctrica, aun cuando hayamos reparado y estemos ofreciendo servicios de telefonía fija y celular y haya data, el servicio no está lo suficientemente robusto como estaba antes del huracán María.

Hemos hecho muchos esfuerzos con la autoridad de energía eléctrica AEE para hacer algún tipo de coordinación con ellos.

BNamericas: ¿Cómo se han coordinado con otros actores para garantizar la continuidad del servicio?

Torres: Establecimos un centro de comando que nos ayudó a aligerar los procesos en términos de reparaciones porque logramos tener representación de todas las compañías en el mismo lugar todos los días. Se reportaba dos veces al día los trabajos que se estaban realizando.

Al ser una isla, se cierran los puertos y no hay acceso a gasolina, diésel, postes o cables, que vienen de EE.UU.

Coordinamos con la gente de marítima para darle cierta prioridad a los materiales y equipos, particularmente plantas eléctricas, para poder comenzar a levantar los sistemas. Se hicieron arreglos para la provisión de diésel para las plantas eléctricas y de gasolina para los vehículos que salían a reparar.

Pudimos coordinar con [la energética] Total para la provisión de diésel y gasolina, pudimos hacer arreglos con el Departamento de Hacienda de Puerto Rico para que nos diera una clasificación única para los materiales y plantas eléctricas que estarían entrando por los puertos. Esto les otorgaba una prioridad y una exención contributiva por seis meses.

BNamericas: JRTPR estimó las pérdidas resultantes del huracán María en US$1.500mn. ¿Qué áreas necesitan más recursos?

Torres: Todo lo que es restablecimiento de cable y fibra. Las oficinas centrales no sufrieron mucho daño, a diferencia de los centros remotos.

La alta dependencia del diésel para mantener las antenas funcionando también representa un gasto alto, y esto no lo contemplan los créditos que se han concedido a los consumidores por tiempo sin servicio.

BNamericas: ¿Qué pasó con la infraestructura de fibra óptica?

Torres: En Puerto Rico hay un uso compartido de postes de servicios públicos, por el cual empresas de telecomunicaciones como Claro y Liberty Global usan los postes de AEE para tender cables. Todos los postes de AEE colapsaron durante el huracán.

Las implementaciones de fibra subterránea no se vieron afectadas. Sin embargo, personas, contratistas de AEE y el departamento de obras civiles cortaron cables de fibra para crear puntos de acceso en áreas que quedaron aisladas.

Además, el robo de cables de cobre es un problema recurrente en Puerto Rico. La gente corta los cables de fibra expuestos porque los confundieron con cables de cobre.

Yo diría que todas las fibras ópticas de la isla deben ser reparadas y estamos apostando a zanjear para fortalecer nuestras redes y cortar nuestra dependencia de los polos de AEE.

La excavación de zanjas avanza en el área metropolitana. Sin embargo, Puerto Rico tiene una topografía irregular y las zanjas en la cordillera presentan un desafío económico.

La transmisión por microondas y la tecnología basada en cobre para telefonía fija funcionaron bien en las regiones montañosas. La tecnología satelital no era una de las mejores alternativas.

BNamericas: ¿Consideran establecer un punto IXP en la isla dados los cortes de internet experimentados tras el huracán María?

Torres: Esa es una de las alternativas que se podrían evaluar, aunque no nos hemos sentado a hablar sobre ello.

La estación de amarre de muchos cables submarinos está en Isla Verde y sufrieron averías. Todavía tenemos un cable submarino que empieza en el municipio de Naguabo y se extiende hasta Vieques que sigue averiado y lo tiene que reparar AEE.

Yo he manifestado públicamente mi preocupación acerca de que el cable submarino y la estación de amarre estén en el área de Isla Verde, que es una de las zonas más propensas a sismos. Lo ideal sería tener unos cables submarinos que corran por la parte sur de la isla.

BNamericas: ¿Qué se puede desprender de sus conversaciones con el regulador de telecomunicaciones de EE.UU., FCC?

Torres: De cara al futuro vamos a depender de unas coordinaciones que estamos haciendo con FCC para crear un fondo único que sea one shot para el desarrollo de infraestructura soterrada y redundancia para el área de la montaña. Ahora mismo estamos inmersos en estos procesos de conversaciones con FCC. Ya tuvimos juntas con todos los operadores para conocer de primera mano la historia de cada uno de ellos y montar nuestra propuesta.

Aún no sabemos si el fondo va a salir del fondo de alto costo o del servicio universal. Lo que hay es la intención de proveer esa ayuda cuyos recursos estén destinados a esa parte de la montaña, que está pobremente deprimida y que  ha sido afectada por la salida de la sección 936 [del Código de Rentas Internas de  EE.UU.]. Queremos nuevamente a Puerto Rico no solo como un destino turístico sino como un destino de inversión y sabemos que las telecomunicaciones y la tecnología son claves.