Fitch baja calificación de Costa Rica por déficit y necesidades de financiamiento

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Miércoles 16 de enero, 2019

Fitch Ratings bajó la calificación de incumplimiento de emisor en moneda extranjera de largo plazo de Costa Rica de 'BB' a 'B+', citando déficits preocupantes y necesidades de financiamiento apremiantes.

La medida "refleja déficits fiscales persistentemente amplios, elevadas necesidades de financiamiento a corto plazo debido a un fuerte calendario de amortización y restricciones de financiamiento del presupuesto", indicó la agencia en un informe.

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"La perspectiva Negativa refleja riesgos inclinados a la baja dada la incertidumbre continua que rodea al financiamiento del gobierno en medio de altas tasas de interés y vencimientos de deuda más cortos, a pesar de la implementación de la legislación de reforma fiscal y el pago de un mecanismo de liquidez a corto plazo del Banco Central", agregó.

La acción de calificación se produce poco después de rebajas similares aplicadas en diciembre por S&P y Moody's, reconociendo las tres agencias que, aunque finalmente se logró aprobar un importante paquete de reformas fiscales a principios de diciembre, su impacto es limitado.

Las autoridades costarricenses esperan que las reformas produzcan el 4,2% del PIB para 2023 y reduzcan la deuda total del gobierno al 65% del PIB. Sin embargo, Fitch expresó sus dudas sobre la capacidad del gobierno para lograr estos resultados en un entorno de tasas continuamente elevadas o si la economía local comienza a perder fuerza.

Por ahora, el crecimiento del PIB ha mostrado resiliencia a los problemas fiscales cada vez más graves del país; sin embargo, la estabilidad macroeconómica se verá cada vez más amenazada por la necesidad del gobierno de pedir prestado en gran cantidad y su demanda de moneda extranjera.

"A pesar de estos riesgos, Fitch pronostica un crecimiento estable por encima del 3% durante 2019-2020 luego de una desaceleración esperada a 2,7% en 2018", señaló la agencia, agregando que la debilidad del año pasado se debió a una huelga de tres meses en el sector público y la propagación de los efectos en el comercio de los disturbios sociales y políticos en curso en Nicaragua.

DURA VOTACIÓN

En el corto plazo, el gobierno tendrá que superar el estancamiento político en la legislatura para obtener la aprobación de préstamos externos adicionales que permitan mantener al gobierno a flote en momentos en que las tasas de interés son altas y los vencimientos de la deuda son más cortos, indicó Fitch.

"Estas incertidumbres financieras plantean riesgos para la estabilidad macroeconómica", agregó la agencia.

Fitch estima las necesidades de financiamiento soberano en el 13,3% del PIB en 2019 (6,8% del PIB en pagos de deuda y 6,5% para financiamiento del presupuesto).

Las autoridades costarricenses pidieron ya a los legisladores que aprueben emisiones de eurobonos por US$6.000mn en los próximos cinco años a fin de aliviar la presión en el mercado local; sin embargo, para su aprobación se requerirían dos tercios a favor en el Congreso.

"En un principio las autoridades esperaban contar con la aprobación en abril de 2019, pero, si bien Fitch espera algún tipo de emisión este año, es probable que las discusiones en el Congreso retrasen el proceso de aprobación", consigna el informe.

Los esfuerzos continuos del gobierno para lograr la sostenibilidad de la deuda podrían traducirse en acceso a préstamos multilaterales del BID y el Banco Mundial, lo que podría ayudar a aliviar las restricciones de financiamiento interno.

PRESIÓN CAMBIARIA

La demanda gubernamental de moneda extranjera y la incertidumbre en torno a la reforma fiscal impulsaron una depreciación de 6,4% del colón en la segunda mitad de 2018, lo que provocó una "intervención cambiaria" del Banco Central respaldada por un préstamo de US$1.000mn del Fondo Latinoamericano de Reservas.

"Las entradas de dólares por colocaciones privadas, el ajuste de la política monetaria y la aprobación de la reforma fiscal han aliviado estas presiones", sostuvo Fitch. "Sin embargo, la dinámica monetaria y cambiaria sigue siendo muy sensible a las restricciones de financiamiento externo soberano".