México anota mayores ingresos fiscales y menor crecimiento de déficit

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Jueves 01 de diciembre, 2016

México registró mayores ingresos fiscales y un menor déficit entre enero y octubre comparado con el mismo período del año pasado, lo que indica que la reforma tributaria está cumpliendo su propósito y que la deuda pública parece estar deteriorándose con menor rapidez.

Datos difundidos el miércoles por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) muestran que los ingresos gubernamentales anotaron un alza interanual de 13% en los primeros 10 meses de 2016, con un aumento de 10,8% en los ingresos tributarios no petroleros. Esto ayudó a compensar los bajos precios registrados por el petróleo este año.

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El cambio sugiere que la reforma fiscal de 2014 —la piedra angular de las reformas estructurales de México— parece estar funcionando, apartando la carga fiscal de los ingresos de la petrolera estatal Pemex hacia el sector privado.

Mientras tanto, el déficit público durante el período alcanzó 222.400 millones de pesos (US$10.870mn) frente a los 490.500mn de pesos de los primeros 10 meses de 2015. Esto se condice con una reducción del gasto del 3,5% al 3,0% del PIB, según lo proyectado por la SHCP en agosto.

Sin embargo, el gasto público se incrementó durante el período, hasta 4,1 billones de pesos o 3,6% por encima de 2015, y la deuda pública total alcanzó 9,67bn o el 47,3% del PIB.

La SHCP considera que la tasa aumentará a 50,5% para fin de año. El creciente porcentaje de deuda respecto del PIB preocupa a bancos, ONG y agencias de calificación.

En un esfuerzo por responder a la espiral de deuda pública, el gobierno aprobó recientemente el presupuesto 2017 con 239.700mn de pesos menos en gastos respecto de 2016, de los cuales 100.000mn corresponden a recortes de Pemex.

Esta semana el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, reiteró su confianza en que el gobierno pueda cumplir con sus metas presupuestarias del próximo año y generar un superávit primario de 0,4% —el primero desde 2008— a pesar de la preocupación generalizada por las repercusiones posiblemente nefastas de la administración de Donald Trump sobre el comercio, la inmigración y las remesas, que podrían provocar una crisis del peso y un fuerte descenso de la actividad económica.

En los primeros 10 meses del año, el 34% del gasto se destinó al costo financiero de la deuda, las participaciones que se entregan a las entidades federativas y al pago de pensiones, lo que en su conjunto ascendió a 1,43bn de pesos de enero a octubre.

Los pagos de beneficios previsionales subieron 4,7% en el período a 525.100mn de pesos y se prevé un incremento de 112% entre 2007 y 2017 a medida que la población mexicana envejece y que los trabajadores continúan jubilándose bajo el régimen previo a las afores.

Los pagos de deuda se incrementaron 16% en la comparación interanual a 320.800mn de pesos.

Según José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, el aumento de la deuda y la volatilidad del tipo de cambio harán que este costo cierre por arriba del 2,8% del PIB que pronosticó el gobierno.

"Sí se está volviendo un problema, porque absorbe más recursos que una gran cantidad de los ramos administrativos", dijo, citado por el diario local El Economista. "Este rubro es grave sobre todo cuando tienes una economía que crece poco y no tienes una recuperación en los ingresos petroleros".