Proyecto de exploración de Codelco y Enami en Ecuador enfrenta complicado futuro y posible fracaso

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Martes 19 de febrero, 2013

A pesar de recibir la aprobación municipal para iniciar la exploración, la cuprífera estatal chilena, Codelco, y la Empresa Nacional de Minería (Enami EP) de Ecuador debieran prepararse para un fracaso en el desarrollo del yacimiento Junín, en el municipio ecuatoriano de Cotacachi, de acuerdo con un vocero del organismo ambiental de la comunidad local Decoin. El depósito está emplazado en la sierra de Toisan, en el área de Intag.

Las compañías recibieron la aprobación para avanzar con la exploración el 13 de febrero, pero esa decisión está siendo cuestionada por los miembros de la comunidad en diversos puntos. De acuerdo con el vocero, la aprobación con cinco votos a favor frente a cuatro en contra infringe los planes del uso de terrenos y desarrollo legalmente vinculantes para el área, así como una ordenanza según la cual la región se considera un área protegida.

Además, no se realizó un proceso de consulta previa, lo que viola el derecho constitucional de las comunidades a ser consultadas sobre cualquier decisión que pudiera afectar su entorno. "Esto se vulneró desde el primer día", indicó el funcionario.

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Al ser contactados sobre esto último, Codelco manifestó que la firma no podía realizar comentarios sobre el tema. Con respecto al trabajo general de la cuprífera en el país, una fuente de la empresa indicó en un comunicado enviado por correo electrónico a BNamericas que la estatal "realiza exploraciones en Ecuador de acuerdo con el nivel de una empresa líder en minería, que respeta a las comunidades donde se instala, cumple a cabalidad las legislaciones locales y aplica los mismos estándares y valores que tiene en Chile".

Por otra parte, no fue posible obtener declaraciones de algún representante de Enami.

HISTORIA COMPLICADA

El yacimiento Junín fue descubierto en la década de los noventa por la firma japonesa Mitsubishi, la cual debió enfrentar una fuerte resistencia de la comunidad que la llevó a abandonar el área tras la ejecución de un estudio de impacto ambiental para un proyecto minero que identificó la deforestación y el agotamiento del ecosistema como posibles impactos, sostuvo el vocero de Decoin, quien destacó que el ecosistema forestal de la zona es uno de los más biodiversos del planeta.

Posteriormente, la canadiense Copper Mesa (antes conocida como Ascendant Copper) asumió el control de las concesiones, pero, nuevamente, encontró una intensa oposición de la comunidad. En el 2008, las concesiones de la compañía fueron devueltas al Estado debido a que Copper Mesa no cumplió con los pagos de licencias requeridos.

En cuanto a Codelco, la minera suscribió el 2008 un acuerdo de exploración con Enami EP, el cual se mantiene en etapa inicial. Sin embargo, en julio del año pasado, la empresa firmó un acuerdo con la ecuatoriana para mayores trabajos de exploración en Junín, con una fecha tentativa para el inicio de la perforación en el segundo semestre del 2013.

LO QUE DEPARA EL FUTURO

De acuerdo con Decoin, la decisión tomada recientemente por el gobierno municipal de permitir que avance la exploración, a pesar de las complicaciones antes mencionadas, sigue la línea de la política del presidente Rafael Correa, el cual ha expresado mucho más interés en el desarrollo del sector minero que sus predecesores.

"Correa está interesado en el desarrollo de minas a gran escala. Me atrevo a adivinar que, aunque no puedo probarlo, la orden de que esto siga avanzando provino desde arriba".

El Gobierno Nacional probablemente intentará seguir con el proyecto, aunque ciertamente se encontrará con la misma resistencia civil que los miembros de la comunidad han implementado exitosamente en el pasado, indicó el representante de la organización medioambiental. "No hay manera de que el gobierno pueda salirse con la suya e imponer este proyecto".

El próximo paso más obvio es que Codelco se mantendrá al margen mientras el gobierno intenta obtener la licencia social para la iniciativa, aunque recién este verano se expulsó a una misión similar que intentaba conseguir apoyo en el área, sostuvo el vocero.

"La tragedia es que esto va a ocasionar diversos conflictos sociales en el intertanto y, a la larga, el proyecto fracasará por razones culturales, sociales y, lo que es más importante, ambientales".