Legislación, colaboración y estandarización son clave para IoT

- Lunes 17 de octubre, 2016

Legislación, colaboración y estandarización son clave para IoT

La cooperación entre los sectores público y privado será clave si el ecosistema de la internet de las cosas (IoT) va a evolucionar en América Latina, señalaron el lunes ejecutivos sénior de la industria de telecomunicaciones.

En el marco de un panel en la conferencia Futurecom que se realiza esta semana en São Paulo, ejecutivos señalaron que los gobiernos necesitan adaptar la legislación a la nueva realidad ya que la IoT afecta a múltiples industrias.

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Los panelistas concordaron que IoT es un servicio que con frecuencia se ofrece a nivel nacional, es decir, que los operadores no pueden estar sujetos a una legislación fiscal distinta, según el lugar en que se ofrece el servicio. Un ejemplo era el área emergente de automóviles sin conductor, los que se desplazarán por todo el país.

El costo de ofrecer servicios de IoT estuvo en la mente de todos los panelistas y todos concordaron en que la estandarización global del equipamiento en el corto plazo será esencial para garantizar el uso a largo plazo y la posibilidad de actualizaciones.

"IoT necesita establecer rápidamente estándares globales para que gane fuerza. Necesita ser interoperable y estar disponible fuera de un país en particular. Y los operadores necesitan poder trabajar juntos", dijo a BNamericas Richard Ullenius, vicepresidente de servicios administrados del proveedor de soluciones de facturación de telecomunicaciones CSG International.

"La clave es que eso ocurra ahora o cada país empezará a crear sus propias cosas y luego intentará rediseñarlas y conectarlas, y eso será más difícil", advirtió.

Una de las primeras áreas que se estandarizará será el uso de la banda angosta LTE (NB-LTE), variante de 4G muy adecuada para las comunicaciones M2M debido al bajo costo de implementación y eficiencia energética. Y eso necesitará ajustarse con cobertura de redes de línea fija.

¿QUIÉN PAGA?

Andre Luis Moura, director de inversión y coordinador de desarrollo operacional y de soluciones de la firma brasileña Oi, destacó la importancia de colaborar como operadores y con los reguladores.

"Los automóviles sin conductor no serán factibles con la cobertura que tenemos, vas a tener varios dispositivos conectados al mismo tiempo para autos sin conductor o servicios de salud, pero ¿quién paga el despliegue de red y la transformación de nuestros procesos?", plantea Moura.

Tarcisio Ribeiro, vicepresidente ejecutivo de ventas y servicios globales del proveedor de soluciones de transporte óptico Coriant, añadió que era necesario el rediseño de las redes para poder manejar el nuevo volumen de tráfico que pasará por ellas, lo que es difícil de proyectar, por lo que será necesario que sean escalables.

NUEVA MENTALIDAD

Según Ullenius, también es necesario un cambio de mentalidad de parte de los operadores, los que dejarán de ser vendedores de solo bits y bytes, sino que de servicios complejos.

Esto parte con servicios B2B que gestionarán las redes y operadores como la australiana Telstra, AT&T y BT Global Services están entre los más experimentados en ese aspecto.

Cuando se complica es cuando una tercera o cuarta parte entra a la cadena de valor. ¿A quién recurrirá el cliente cuando ocurra una falla en el servicio? ¿El proveedor de la red, el fabricante del automóvil o del dispositivo? ¿A cuál call center llaman?

Juantxo Guibelade Folch, socio de IoT de la consultora everis, destacó que los clientes no quieren saber de la red, solo del servicio, como Uber por ejemplo.

Luiz Tonisi, vicepresidente de ventas de Nokia Brasil, indicó que se necesitará un portal o plataforma única para que el cliente entre a los distintos servicios, ya sea salud electrónica, agricultura o un servicio residencial.

"El cuello de botella hoy en día es la latencia y el ancho de banda y necesitaremos una arquitectura distribuida y no centralizada", señaló Tonisi.

El otro tema es la seguridad. Con tantas piezas en movimiento, será más fácil que los hackers ataquen estas redes, muchas de las cuales serán de misión crítica para las empresas.