Bajo la lupa: la reforma de pensiones de Argentina

Por
Jueves 21 de diciembre, 2017

Inicia tu prueba gratuita de 15 días ahora!

cta-arrow

¿Ya eres suscriptor? Por favor inicie sesión

Las pensiones son un tema delicado, como atestiguan las recientes manifestaciones violentas en Argentina sobre un proyecto de reforma.

El gobierno logró aprobar el proyecto de ley en cuestión, que cambia la forma en que se calculan los gastos de pensiones y otros desembolsos sociales.

El presidente Mauricio Macri presentó el proyecto de ley para ayudar a abordar el gran déficit fiscal del país. Ello sucederá indirectamente, ya que el dinero ahorrado luego de la implementación de la ley se transferirá a las provincias del país.

Macri y su gabinete sin duda analizarán toda la saga de las pensiones para ayudar a garantizar que, en el futuro, los proyectos legislativos potencialmente explosivos se alivien en el Congreso con mucha menos fricción.

Y vendrán más proyectos de reforma previsional.

El sistema de pensiones de Argentina, que comprende un sistema de reparto así como planes voluntarios, tiene algunos problemas estructurales importantes. Uno es la relación entre los trabajadores activos que contribuyen al sistema y los que se benefician de él. Y con una población que está envejeciendo, aunque no tan rápido como la de algunos países europeos como España, la situación podría deteriorarse, acumulando más presión fiscal.

En marzo de 2017 había 1,7 trabajadores activos contribuyendo por cada persona que recibía fondos del sistema, cifra que idealmente debería ser 4,0, informó el medio local Apertura, citando a Ana María Weisz, ejecutiva regional de la consultora mundial Mercer.

En términos de desembolso, el 49% del presupuesto nacional de 2018 corresponde a los pagos de seguridad social, que incluyen las pensiones. En 2017, el porcentaje llegó a 46%, y en 2003, antes de que la administración anterior estableciera su propia reforma en 2004, representó el 37,4% del presupuesto.

El abogado de pensiones argentino Adrián Tróccoli dijo a BNamericas que la reforma previsional no debería verse como el primer paso en un plan detallado. Más cambios en el sistema de pensiones son vitales y el gobierno puede comenzar a presentar propuestas adicionales el próximo año, como aumentar gradualmente la edad de jubilación.

"Es fundamental", dijo Tróccoli. "Las cuentas del Estado son un desastre. Si no arreglamos esto, estamos demostrando que no somos un país serio. Es así de sencillo".

Moody's pronostica que el déficit fiscal finalizará 2017 en más del 6,0% del PIB, pero que, debido a la reducción del gasto, podría reducirse al 5,5% el próximo año y caer por debajo del 5,0% en 2019.

La agencia indicó que la administración actual, que entró en funciones en diciembre de 2015, se centró en la estabilidad macroeconómica en lugar del déficit durante sus primeros dos años. Proyecta que la nueva fórmula de indexación contenida en el proyecto de ley generará ahorros de alrededor del 0,6% del PIB el próximo año "y potencialmente más con el tiempo".

"La aprobación de estas reformas demuestra el compromiso del gobierno con los ajustes estructurales que respaldarán las finanzas del gobierno y preservarán la estabilidad macroeconómica, y allanarán el camino para la aprobación de nuevas reformas", señaló Moody's en un informe.

El sistema de Argentina fue calificado como el peor de los 30 medidos a nivel mundial en el Índice Global de Pensiones 2017 de Melbourne Mercer.

En un informe sobre el índice, los autores afirman que el sistema de Argentina —y el de otros que se clasificaron de manera similar, incluido México— tiene algunas "características deseables, pero también tiene importantes debilidades y/u omisiones que deben abordarse" y que "sin estas mejoras, su eficacia y sostenibilidad están en duda".

Los autores sugieren diversas medidas en áreas como ahorros, contribuciones e incentivos fiscales.

También sugieren aumentar la pensión mínima disponible para los ancianos más pobres. Según la nueva ley de pensiones, Tróccoli dijo que los pagos generales caerán en unos 70.000mn de pesos (US$3.930mn) el próximo año, y que los más vulnerables serán los más afectados.

"Si nosotros no cuidamos a los viejos, hablamos muy mal de nuestra sociedad", sostuvo Tróccoli, y agregó que el costo político de aprobar la ley era "salvaje" y que resolver los principales problemas que enfrenta el país, como las pensiones, es un desafío difícil y poco atractivo para los legisladores.

De hecho, los autores del informe de Mercer sugieren elevar la pensión mínima disponible para los ancianos más pobres de Argentina.

"La nueva fórmula de pensiones ajusta los pagos principalmente según la inflación pasada. En comparación con el mecanismo anterior, que estaba indexado a aumentos salariales y cambios en los ingresos de la seguridad social, la nueva estructura de pagos será menos volátil y dará lugar a mayores pagos durante una recesión, pero menores desembolsos a medida que la economía se expande", indicó Moody's.

En términos de desafíos que enfrentan las autoridades en materia de pensiones, la clave es "equilibrar una cobertura adecuada, la suficiencia en las prestaciones y la sostenibilidad financiera", según un comunicado de la Cepal que acompaña un informe sobre los niveles de pobreza en la región.

La reforma de pensiones de Argentina fue la primera aprobada después de las elecciones legislativas de octubre, cuando Macri anotó contundentes resultados. Otras medidas de reforma previsional podrían ocurrir el próximo año o el siguiente. Pero Argentina debe agarrar el toro por los cuernos.