La crisis financiera global quizá ahuyente a las compañías extranjeras de la subasta que el 31 de octubre realizará el regulador eléctrico brasileño, Aneel, por la construcción y operación de 2.440km de líneas de transmisión, dijo a BNamericas un analista de la industria.

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Las líneas unirán las centrales hidroeléctricas del río amazónico Madeira con el estado de São Paulo.
"Con la escalada de la crisis, ni siquiera pienso que participarán las compañías españolas, que históricamente han ofertado en este tipo de subastas", sostuvo Rosângela Ribeiro, analista de mercado de la corredora local SLW.
Las filiales del holding eléctrico federal Eletrobrás dominaron la subasta por líneas de transmisión del 3 de octubre, ya que en total se adjudicaron dos líneas y seis subestaciones.
Y lo mismo ocurrió para la subasta por las líneas de transmisión del río Madeira, señaló la analista.
"Si no se produce una fuerte competencia ni se presentan compañías extranjeras, lo más probable es que el gobierno utilice compañías del grupo Eletrobrás para ofertar debido a la importancia que tiene desarrollar esas líneas", agregó.
"No obstante, la ausencia de participantes extranjeros podría estimular a las compañías privadas de Brasil. Oí que Cemig (NYSE: CIG) y Terna Participações formarán un consorcio para ofertar en la subasta", indicó Ribeiro.
Una competencia débil podría producir mayores ofertas, lo que aumentaría la rentabilidad de los proyectos. En las subastas que se organizan en Brasil, el postor que ofrece el precio más bajo gana.
A pesar de la crisis, existen pocas probabilidades de que el gobierno la posponga. Esta semana, surgieron algunos rumores que indicaban que algunas compañías y organizaciones del sector energético estarían solicitando que se postergue la subasta.
"Pienso que se respetará el programa, especialmente porque el BNDES [el banco nacional de desarrollo] financiará cerca del 70% de las obras de construcción, que se estima requerirán unos 7.000mn de reales [US$3.200mn]", sostuvo la analista.





