Infraestructura - Regional

ANÁLISIS: El efecto de los precios del petróleo en el debate entre asfalto y cemento

ANÁLISIS: El efecto de los precios del petróleo en el debate entre asfalto y cemento

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El alza imparable que han registrado los precios del petróleo ha reavivado la batalla entre el cemento y el asfalto, de la cual no se había oído desde la última crisis del petróleo ocurrida a principios de la década de los ochenta.

Si bien muchos dijeron el año pasado que el asfalto seguía siendo una solución económica para la construcción y el mantenimiento vial, este año el escenario ha cambiado.

Con el actual precio histórico de US$139 por barril, expertos creen que el crudo podría llegar a casi US$180 en menos de un año. Esta situación tiene un inminente impacto negativo en el intercambio comercial de sus derivados, como el asfalto, que puede reemplazarse por cemento.

"Por años, se ha encontrado un tanto caro en el corto plazo usar cemento", dijo a BNamericas un funcionario del Ministerio de Obras Públicas (MOP) de Chile. "Pero el cemento es más fuerte y, por ende, tiene una mayor duración que el asfalto en el mediano y largo plazo. De cierto modo, era considerado una especie de lujo al compararlo con el asfalto".

No obstante, la relación entre el actual precio del asfalto y su calidad ya no resulta conveniente para el mercado latinoamericano, que ya sufre las consecuencias del alza en el costo de los materiales de construcción en general a causa de la debilidad del dólar estadounidense y el incremento en los mayores precios del petróleo, sostuvo el funcionario de la cartera.

Según el funcionario, las autoridades del MOP están reevaluando una serie de iniciativas de mantenimiento vial y están considerando usar cemento en vez de asfalto. Esta opción se estudia principalmente para obras en vías con mucho tráfico, donde el calor y el peso de los camiones y buses disminuye la duración del asfalto.

En Colombia, las autoridades prefieren el pavimento de hormigón al asfalto por su mayor duración, señaló un funcionario del Departamento Nacional de Planeación (DNP).

La cementera colombiana Argos ya anunció este año que vendería algunas de sus demás participaciones para concentrarse en los segmentos estratégicos del cemento, el hormigón y los agregados, puesto que el negocio de estos insumos presenta proyecciones positivas.

En Paraguay, el gobierno del presidente electo, Fernando Lugo, ya comienza a cuestionar la alternativa del asfalto por sobre el cemento.

El nuevo gobierno evalúa alternativas para aumentar la eficiencia productiva del fabricante estatal de cementos INC.

A juicio de un funcionario de la nueva administración, el país ya está enfrentando una escasez de cemento producto de la ineficiencia de la compañía, la que se ve influida por el interés de unas pocas, pero poderosas constructoras. El nuevo gobierno se apresta a cambiar esta situación en beneficio del país, puesto que un aumento en la producción de cemento no solo reduciría el precio de la construcción en Paraguay, sino que también impulsaría la competitividad del país a través de las exportaciones de cemento.

En Uruguay, representantes de gobierno y del sector privado han aunado fuerzas para atraer inversión a fin de mejorar la producción de cemento en el país, que está en manos del productor estatal de combustibles, alcoholes y cemento Portland Ancap, señaló a BNamericas un ejecutivo de la constructora Saceem.

Tanto Irán como Venezuela han ofrecido financiamiento parcial para la ampliación y construcción de plantas cementeras en el país a cambio de una parte de la producción. Las autoridades están analizando esta y otras opciones, indicó el ejecutivo.

Pero no todos están de acuerdo. A juicio de un alto ejecutivo de la constructora vial uruguaya CVC, el cemento aún enfrenta un obstáculo importante: su fragilidad cuando soporta mucho peso comparado con la flexibilidad del asfalto.

"La lucha entre el asfalto y el concreto empezó a fines de los setenta y el asfalto ganó esa batalla. Sin embargo, los precios del crudo nunca habían alcanzado el nivel al que los vemos hoy en día, y eso podría llegar a cambiar las cosas", admitió el ejecutivo.

En respuesta a sus preocupaciones -y a las del mercado-, la firma chilena TCPavements creó una nueva tecnología, llamada pavimentos delgados de concreto (TCP, por su sigla en inglés), que es más barata de construir y mantener, dijo anteriormente a BNamericas su gerente de desarrollo, Juan Pablo Covarrubias.

La solución emplea losas de concreto que son más pequeñas que las usadas actualmente, que se fijaron como un estándar mundial hace casi un siglo. El tamaño estándar permite que las cuatro ruedas de un camión calcen con las cuatro esquinas de una losa, con lo que se aplica una gran tensión, lo cual termina por agrietar el pavimento. Las losas más pequeñas evitan las grietas, lo cual permite a los fabricantes de pavimento reducir 7-10cm su espesor.

Al reducir el espesor de las losas de concreto, las empresas pueden ahorrar un 20% de la inversión inicial de construcción comparado con las soluciones de pavimento de asfalto y un 30% respecto del pavimento de concreto tradicional.

"Por la forma de construir esto, casi no requiere mantención en el tiempo. El asfalto hay que recarpetearlo cada ocho años. O sea, esta es una solución a 20 años, 20% más barata que una solución de asfalto a 8 años", agregó.

Al ser consultado sobre el tema, el ejecutivo de CVC sostuvo que consideraría la posibilidad de aplicar este nuevo tipo de losas de concreto.

Independiente de que se implemente esta nueva tecnología en la región, las autoridades están comenzando a dudar de la opción del asfalto y privilegiar el pavimento de concreto, incluso si la inversión es más alta. "Aunque más caro, [el cemento] podría ser más sostenible financieramente que el asfalto, en especial si el precio del crudo sigue subiendo", sostuvo el funcionario del MOP.

VENEZUELA

A pesar del debate a nivel regional, muchos ven cierta incertidumbre en la batalla entre el cemento y el asfalto debido a la función que desempeña Venezuela en el mercado.

El país, que experimenta un déficit de cemento, anunció un programa de nacionalización que apunta a controlar el 60% de los activos locales de la mexicana Cemex, la suiza Holcim y la francesa Lafarge.

Venezuela es el principal productor de crudo de la región y, por lo tanto, estaría a favor del uso de asfalto. Sin embargo, con su decisión ha quedado de manifiesto la importancia del concreto, sostuvo el funcionario del MOP de Chile, quien agregó que nadie puede predecir lo que ocurrirá en cuanto a la decisión de preferir el concreto sobre el asfalto, porque las medidas del presidente Hugo Chávez nunca son tradicionales.

Además de ofrecer a Uruguay respaldo para la construcción y ampliación de cementeras, el mandatario venezolano también se comprometió a apoyar a Bolivia, país que también ha manifestado que desea aumentar la producción de cemento para impulsar la competitividad y el desarrollo de su propia infraestructura, que en este momento se encuentra retrasado por el alza en el precio de los insumos.

Tal como dijo el ejecutivo de Saceem, si bien el asfalto ha mostrado ser una buena solución para el mantenimiento y las mejoras viales, el cemento se ha convertido en un importante factor a la hora de realizar proyecciones sobre el desarrollo de infraestructura y competitividad en la región. Representantes de los sectores público y privado han tomado conciencia al respecto y están comenzando a tomar medidas.

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