Problemas de empresas eléctricas son ganancia para las energías renovables con la modernización del sector

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Viernes 21 de diciembre, 2012

La modernización del sector eléctrico que lleva adelante el Gobierno brasileño ha dado origen a un acalorado debate entre empresas eléctricas, políticos y expertos de la industria. Las compañías Cemig, Copel y Cesp se negaron a renovar los contratos de generación próximos a expirar entre el 2015 y el 2017 con el argumento de que los pagos indemnizatorios por activos no amortizados eran insuficientes para cubrir la pérdida proyectada de ingresos. Sin embargo, Ivo Augusto de Abreu Pugnaloni, presidente de la consultora con sede en Curitiba Enercons, sostiene que la decisión carece de sentido comercial y deja entrever una posible interferencia política.

BNamericas: El gobierno anunció que la decisión de las empresas eléctricas de no renovar sus concesiones traerá consigo una baja promedio en los precios de la electricidad de 17%, y no el 20% que se planificaba originalmente. ¿El gobierno sigue consiguiendo su objetivo sin poner en riesgo la rentabilidad de las concesionarias?

Abreu: Es importante comprender la intención del gobierno de efectuar las proyecciones correctas. La rebaja de las tarifas de la energía es parte de una estrategia tendiente a reducir los costos en todas las áreas. Esto se traduce en mejoras en aeropuertos, puertos e hidrovías en el norte y el noreste, lo que evitará la necesidad de que los granos, la carne, la madera y los derivados sean trasladados desde el centro-oeste al sureste y el sur para su embarque en Santos, Paranaguá y Itajaí. Creo que el gobierno aprovechará la renovación de contratos de concesión para hacer todo lo posible y reducir las tarifas al usuario final, aun cuando eso signifique una leve reducción en la enorme carga tributaria sobre la electricidad, que supera el 50%.

BNamericas: ¿Teme que una reducción en los ingresos de las concesionarias tenga un efecto negativo sobre las inversiones futuras en el sistema eléctrico? ¿El abastecimiento energético futuro de Brasil está en riesgo, como sugieren algunos analistas?

Abreu: Muy por el contrario. Es probable que las inversiones en generación eléctrica se intensifiquen rápidamente, porque los precios bajos para el consumidor final estimularán un mayor consumo. La eliminación de los pagos por plantas ya amortizadas reducirá los costos de producción. Brasil se ha convertido en uno de los grandes exportadores de carne, acero, aeronaves y automóviles en el mundo. Nuestras exportaciones se han triplicado en la última década. Las menores tarifas eléctricas darán aún más competitividad a nuestros productos industriales. Eso dará un impulso no solo a las exportaciones, sino también al consumo interno de bienes durables, como electrodomésticos y maquinaria. Somos la sexta economía más grande del mundo. Es importante recordar que estamos hablando de una reducción de tarifas para las plantas en servicio que se encuentran ya pagadas.

BNamericas: ¿Sabe por qué el 100% de las empresas de transmisión accedieron a renovar los contratos, en comparación con solo el 60% de las concesionarias generadoras?

Abreu: Los desarrolladores e inversionistas de pequeñas hidroeléctricas, parques eólicos y proyectos térmicos a biomasa están muy expectantes por el rechazo de las empresas a la renovación de los contratos de generación. Creen que esto les permitirá captar mayor participación en el mercado de usuarios con demanda entre 0,5MW y 3,0MW. La nueva legislación establece que en este rango solo las energías renovables pueden operar en el mercado liberalizado. No puedo entender las razones de su decisión de no renovar las concesiones. Es un mal negocio para sus accionistas, porque perderán un gran número de consumidores. Podría ser coincidencia, pero los estados de las eléctricas que han manifestado oposición son gobernados por el PSDB, opositores políticos del Gobierno Federal. Esto da lugar a inquietudes de interferencia política.

BNamericas: Brasil ha sufrido una serie de apagones en los últimos meses. ¿Esto obedece a falta de inversiones en mantenimiento de la red de transmisión? ¿Estos problemas empeorarán con la nueva legislación?

Abreu: La confiabilidad de un sistema aumenta en función del número de interconexiones que posee. Las inversiones en líneas nuevas casi se han quintuplicado en los últimos 10 años, lo que aumenta el número de conexiones de tipo anular comparado con las de tipo radial, que obtienen la energía de una sola fuente. Por desgracia, el 18% de la energía de Brasil lo aporta Itaipú Binacional. Si hay problemas allí, las consecuencias se sienten en todo el país.

BNamericas: Hace poco vimos una gran alza en el precio de la energía en Brasil debido a la sequía que afecta las cotas de los embalses hidroeléctricos. ¿Esto se refleja en una dependencia insostenible de la hidroelectricidad? ¿Brasil debe hacer más para diversificar su matriz energética?

Abreu: Brasil tiene el mayor potencial hidroeléctrico del mundo en terrenos accesibles, [pero] tenemos esos proyectos archivados. Es urgente que la [entidad reguladora eléctrica] Aneel autorice las propuestas por más de 7GW en minicentrales hidroeléctricas que han presentado inversionistas privados. Estas plantas inundan en promedio 1,5km2 y se ubican cerca de los centros de carga, emplean líneas de transmisión cortas que pueden aportar más conexiones tipo anillo al sistema y, con ello, mejorar su confiabilidad. Al sumarlas todas, estas pequeñas hidroeléctricas son equivalentes a la capacidad de Itaipú. Si operan a plena carga durante la temporada de lluvias, economizarían aguas para centrales con grandes embalses, lo que permitiría el almacenamiento y uso de agua en tiempos de sequía. La pregunta debería ser: ¿Por qué la Aneel demora hasta 10 años en aprobar una pequeña central hidroeléctrica? Un motivo podría ser que tiene menos de 300 empleados para administrar la generación, transmisión y distribución eléctrica de la sexta economía más grande del mundo.