"El desarrollo más dinámico se prevé para el PET de origen vegetal"

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Lunes 25 de marzo, 2013

La participación de Sudamérica en la capacidad de producción mundial de biopolímeros aumentará de 13% o 455.000t en el 2011 a 18% o 2,16 millones de toneladas (Mt) en el 2020 gracias a la disponibilidad de insumos y un favorable marco político, indica un nuevo estudio del alemán nova-Institute. Según estimaciones, la producción mundial se triplicará de 3,5Mt a 12Mt en el mismo período y Asia será el principal productor: su participación pasará de 52% a 55%.

BNamericas conversó con Adriana Sanz Mirabal, gerente de proyecto del estudio del mercado Biopolímeros en el mundo - Capacidades, Producción y Aplicaciones: Statu Quo y Tendencias hacia el 2020.

BNamericas: ¿Cuál sería la razón del crecimiento proyectado para la participación de Sudamérica en la capacidad de producción de biopolímeros de aquí al 2020?

Sanz: Nuestra proyección de mercado muestra que la participación de Sudamérica en las capacidades de producción de biopolímeros crecerá de 13% en el 2011 a 18% en el 2020. La mayor utilización mundial de bioetanol para bloques de construcción químicos derivó en el establecimiento de instalaciones de producción de gran escala para etileno de origen vegetal, precursor por ejemplo de PE, MEG (monoetilenglicol) [componente clave de las resinas de PET], pero también del EPDM (monómero de etileno-propileno-dieno), en Brasil.

El desarrollo más dinámico se prevé para el PET de origen vegetal con una capacidad de producción cercana a 5Mt/a hacia fines del 2020, derivado de bioetanol de caña de azúcar. El segundo son los biopolímeros 'drop-in', que son químicamente idénticos a sus equivalentes de petroquímicos, pero derivan de biomasa. Las poliolefinas de origen vegetal como el PE y PP son polimerizadas con componentes derivados de bioetanol.

Algunas importantes empresas productoras ubicadas en Sudamérica, que definitivamente impulsará el crecimiento son Braskem, BioAmber, JBF Industries, Mitsui y Lanxess, entre otros.

BNamericas: Braskem señaló hace poco que detendría los planes de construir plantas para producir PE y PP de origen vegetal y Dow y Mitsui también abandonaron sus planes de una planta de plásticos derivados de etanol. ¿Cómo afectará esto el crecimiento proyectado?

Sanz: Según la información que tenemos, los proyectos se pospusieron, no se cancelaron.

BNamericas: ¿Cómo afectará el gas de esquisto la producción de biopolímeros?

Sanz: La extracción de gas de esquisto se torna atractiva con altos precios de petróleo y gas. Desde esta perspectiva, el efecto de la extracción de gas de esquisto será comparable al efecto de los altos precios del petróleo en lo que respecta a los polímeros de origen vegetal. Sin embargo, la limitada disponibilidad de gas de esquisto junto con su baja pureza solo lo convierten en una solución de corto plazo. En Asia y Europa los proyectos de origen vegetal están avanzando.

BNamericas: ¿Qué mercados finales están impulsando el crecimiento de la producción de biopolímeros?

Sanz: Se observa un fuerte crecimiento en el mercado de biopolímeros para soluciones "drop-in". La producción de productos 'drop-in' como PE o PET está experimentando un crecimiento considerable no solo en Europa, sino que también en Asia, donde muchos transformadores son pymes y no pueden costear ajustes importantes en los equipos de procesamiento que ya tienen. El principio del 'drop-in' es que los productores pueden usar el equipo existente o hacer una inversión mínima para producir la versión de origen vegetal del mismo polímero.

Coca-Cola, Ford Motor, HJ Heinz, Nike y Procter & Gamble anunciaron en el 2012 la creación de Plant PET Technology Collaborative [PTC], un grupo de trabajo estratégico centrado en acelerar el desarrollo y uso de materiales de PET y fibras 100% de origen vegetal en sus productos. En pocos años, Coca-Cola pasó de producir envases plásticos PlantBottle en un solo sitio y ahora tiene instalaciones en la mayoría de sus mercados, y vienen más ampliaciones.

Por otro lado, en los últimos años se ha registrado un crecimiento en iniciativas de investigación dedicados a polímeros como PLA [ácido polilático] o PHA [polihidroxialcanoato], que también muestran un fuerte índice de crecimiento en el mercado y cuadruplicarán con creces su capacidad entre el 2011 y 2020.

BNamericas: ¿Cuáles son las principales aplicaciones finales para los biopolímeros?

Sanz: Los biopolímeros reemplazan a los polímeros existentes en varias aplicaciones, pero también entregan nuevas combinaciones de propiedades para nuevas aplicaciones. La industria de envases [contenedores de bebidas y alimentos, films] sigue siendo una de las aplicaciones finales más importantes para los biopolímeros, pero definitivamente no es la única: los mercados automovilístico [asientos para autos], de electrónica y edificación y construcción [aislación, revestimiento, pinturas y adhesivos] también se han convertido en importantes sectores de negocios.

BNamericas: ¿Qué otros obstáculos existen para la producción de biopolímeros?

Sanz: Una de las barreras para su desarrollo es educar al público sobre lo que significa el origen vegetal. Existe una gran confusión en la terminología -de origen vegetal no significa necesariamente biodegradable- y no existen normas claras relacionadas con la medición de contenido de biomasa de los productos de origen vegetal. La actual posibilidad es seguir la norma estadounidense ASTM-D6866, que desafortunadamente solo mide el carbono biogénico. Esta falta de claridad lleva a una falta de comunicación entre los productores y los clientes. Precisamente nova-Institute está participando en un programa de investigación financiado por la Unión Europea sobre normas para productos de origen vegetal.