"La industria petroquímica está abierta y desregulada desde 1992"

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Lunes 19 de agosto, 2013

El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, anunció el 12 de agosto la propuesta de reforma energética elaborada por el oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI), según la cual la petrolera nacional se consolidaría en dos unidades: exploración y producción (la actual filial Pemex Exploración y Producción, PEP), y transformación industrial, representada por las filiales Pemex Refinación, Pemex Petroquímica y Pemex Gas y Petroquímica Básica.

BNamericas conversó con Eduardo de la Tijera Coeto, presidente y director de la consultora mexicana de la industria de químicos, petroquímicos y plásticos Grupo Texne, para conocer más a fondo el impacto de la propuesta reforma sobre el sector de petroquímicos.

BNamericas: ¿Qué impacto podrían tener las reformas constitucionales propuestas por Peña Nieto sobe la industria de petroquímicos, en particular ahora que México está eliminando la confusa distinción entre petroquímicos básicos y secundarios?

De la Tijera: Desregular los llamados petroquímicos "básicos" (metano, etano, propano, butanos, pentanos e insumo de negro de humo) y permitir la inversión privada en procesamiento de gas y refinación podría beneficiar a los petroquímicos (los verdaderos), si se incorpora nueva capacidad en estos aditivos.

El beneficio provendrá del cambio en el modelo de negocios de Pemex, ya que Pemex tendría libertad para negociar el suministro de insumos para petroquímicos para nuevos proyectos sin la limitación que el Tesoro impuso a los contratos de largo plazo, las fórmulas de precios y similares.

BNamericas: Dado que los petroquímicos serán eliminados del alcance de las "funciones estratégicas" del gobierno, ¿esperan una completa apertura en esta área?

De la Tijera: La industria petroquímica está abierta y desregulada desde 1992, cuando una reclasificación artificial dio un paso más cerca hacia el procesamiento de gas y refinación que no son petroquímicos, sino que insumos. En esa reclasificación, todas las olefinas y aromáticos fueron considerados secundarios, lo que posibilitó la inversión privada en etileno y BTX, por ejemplo.

De hecho, la industria petroquímica dejó de ser considerada como estratégica desde el plan nacional de desarrollo establecido por Miguel de la Madrid en 1982 (que fue escrito por Carlos Salinas de Gortari) y las inversiones en las empresas e instalaciones de petroquímicos de Pemex se mantuvieron al mínimo.

BNamericas: ¿Qué leyes secundarias y terciarias serán necesarias para dar a los inversionistas seguridad sobre sus futuras inversiones en petroquímicos en México?

De la Tijera: No hay necesidad de una nueva legislación para dar seguridad a los inversionistas en sus futuras inversiones en petroquímicos, dado que las olefinas y aromáticos están abiertos al capital privado, ya sea mexicano o extranjero.

La seguridad para los inversionistas provendría del cambio en el modelo de negocios de Pemex y la posibilidad de negociar empresas mixtas, contratos de suministro y similares sin las cargas que ya mencioné.

BNamericas: ¿La apertura del sector de petroquímicos enfrentaría una seria oposición?

De la Tijera: Como lo dije antes, los petroquímicos están totalmente abiertos desde 1992. Por lo tanto, cualquier oposición sería mera propaganda política.

BNamericas: ¿Qué se requeriría en términos de normativa en el área para garantizar el fin del actual monopolio estatal?

De la Tijera: Si la reforma propuesta es aprobada, el monopolio estatal en exploración y producción de petróleo y gas continuará, pero ya no en procesamiento de gas y refinación, porque se podrían otorgar permisos a inversionistas privados. Sin embargo, es difícil prever procesadores de gas o refinadoras de crudo realmente independientes con su propia infraestructura downstream (ductos de distribución de gas o estaciones de servicio), puesto que tendrían que competir directamente con el proveedor de sus insumos, Pemex.


Acerca de Eduardo de la Tijera Coeto

Eduardo de la Tijera Coeto fue presidente de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (Anipac) de México entre marzo del 2006 y marzo del 2008.