"Se ha observado un impacto significativo [del gas de esquisto de EEUU] en Latinoamérica "

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Lunes 29 de abril, 2013

En los últimos años, la aparición del gas de esquisto como insumo para la industria química de EEUU ha transformado el sector en todo el mundo.

En la primera parte de esta entrevista de dos, BNamericas conversa con Hernán Cavarra, analista de químicos de Frost & Sullivan en Buenos Aires, sobre el impacto del gas de esquisto de EEUU sobre la industria latinoamericana de petroquímicos y sobre los planes de desarrollo para los propios recursos de esquisto de Latinoamérica.

BNamericas: ¿Hasta el momento cuál ha sido el impacto general del gas de esquisto de EEUU sobre los petroquímicos de Latinoamérica?

Cavarra: En EEUU, muchas empresas están reiniciando sus plantas, invirtiendo en nuevas unidades de craqueo y plantas de polietileno o modernizando sus instalaciones. Se ha observado un impacto significativo en Latinoamérica, especialmente sobre los petroquímicos. Ecopetrol en Colombia redujo sus planes de una planta de polietileno de 1 millón de toneladas por año en Cartagena, y disminuyó la capacidad a 250.000t/a. Ahora se concentrará en abastecer al mercado colombiano, donde existe un déficit comercial de polietileno, más que en las exportaciones, porque no puede competir con los precios del gas de esquisto de EEUU de US$2,50-3,00/MBTU.

Asimismo en Perú, los planes de exportar gas natural licuado (GNL) desde el campo de gas Camisea se redujeron. El GNL no puede competir con el gas de esquisto de EEUU, por lo que Perú se concentrará en otras economías de la costa del Pacífico. También en Perú, CF Industries pospuso su inversión propuesta en plantas de amoníaco y urea. En Latinoamérica existe un gran déficit de fertilizantes, pero el gas natural no es competitivo frente al gas de esquisto en EEUU. También, Methanex en Chile está reubicando una planta de metanol en Louisiana por la misma razón.

BNamericas: ¿Qué pasa con países como Chile, que tienen sus propias industrias de gas natural?

Cavarra: Venezuela tiene planes interesantes para realizar importantes inversiones en producción de fertilizantes, al igual que Brasil. Países como Brasil y México están haciendo grandes inversiones en capacidad de petroquímicos, Comperj en Brasil y Etileno XXI en México. Pero incluso en estos países existe un fuerte debate en torno a lo competitivos que serán. En México existe una gran discusión sobre si tiene más sentido importar gas barato desde EEUU o desarrollar sus propias reservas de gas para petroquímicos.

BNamericas: ¿Qué países tienen más recursos de gas de esquisto en Latinoamérica y ya están empezando a explotarlos?

Cavarra: Según la EIA [Administración de Información Energética de EEUU], Argentina cuenta con los mayores recursos de gas de esquisto en la región, que llegan a 774 billones de pies cúbicos [Bpc, 21.900Mm3]. Le sigue México con 681Bpc y Brasil con 226Bpc. Otros países tienen recursos más pequeños de unos 60Bpc, como Chile, Uruguay y Paraguay. Ellos estarán muy interesados en desarrollarlos  dado que actualmente dependen de las importaciones. El gas de esquisto sería una buena forma para que ellos desarrollen sus propias industrias de petroquímicos. Todavía estamos en una etapa inicial, pero todos estos países están tratando de firmar acuerdos y formar empresas mixtas con compañías extranjeras para que vengan y busquen la forma de aumentar y desarrollar sus recursos.

BNamericas: ¿Cuál sería el cronograma para el desarrollo?

Cavarra: Argentina ya está avanzando. Tiene el mayor interés en desarrollar las reservas de gas de esquisto y ya perforó el primer pozo en el campo Vaca Muerta, que se conectará a un ducto el próximo año.

Creo que en 5-7 años observaremos el total desarrollo del gas de esquisto en Argentina, aunque eso depende del nivel de inversión extranjera. Existe mucho interés de las empresas y del gobierno, pero todavía se debe determinar el marco normativo.

La demanda de gas natural ha aumentado en Argentina e importa gas desde el 2008, principalmente desde Bolivia, por lo que hay desesperación por aumentar la producción. Los precios subsidiados del gas son bajos artificialmente y hacen que la demanda sea alta y la oferta baja. Pero el país lanzó el programa Gas Plus, que pagará mayores precios por el gas a boca de pozo para que las empresas obtengan retornos sobre sus inversiones.

Brasil también necesita una gran cantidad de gas y empezó a lanzar rondas de licencias. En otros países latinoamericanos, el desarrollo del gas de esquisto demorará más, tal vez 10-15 años. Todavía están discutiendo los marcos y deben crear empresas mixtas entre sus petroleras nacionales e inversionistas extranjeros.