"Es probable que se imponga un arancel a las importaciones de ABS"

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Lunes 04 de noviembre, 2013

En octubre, el productor global de estireno Styrolution y la petroquímica brasileña Braskem firmaron un memorando de entendimiento para analizar la formación de una empresa conjunta en Brasil. La futura planta, que tendría una capacidad anual de 100.000t/a, suministraría estirénicos especiales, copolímeros de acrilonitrilo-butadieno-estireno (ABS) y estireno-acrilonitrilo (SAN) a clientes en Brasil y toda Sudamérica.

BNamericas conversó con Maurício Jaroski de la consultora brasileña de productos químicos MaxiQuim para analizar la transacción.

BNamericas: ¿Causó sorpresa el anuncio de Braskem y Styrolution?

Jaroski: En cierto grado, sí lo fue, especialmente un anuncio de esa envergadura. No se han construido muchas plantas petroquímicas en Brasil en los últimos años. Sin embargo, hay que tener en cuenta que solo se trata de un memorando de entendimiento, no de una decisión final. Fue sorpresivo ver a Braskem entrar al rubro de los estirénicos, ya que no es su negocio principal, pero solo Braskem y Basf, que posee el 50% de Styrolution, están actualmente invirtiendo en nuevas plantas en Brasil.

BNamericas: ¿Espera que el anuncio de la planta se concrete?

Jaroski: No lo habrían anunciado de no ser cierto. Braskem y Styrolution tienen información sobre el mercado sólida. Basf ha estado presente en Brasil desde el comienzo de la industria petroquímica, y hoy en día no es posible hacer negocios petroquímicos en Brasil sin la participación de Braskem.

BNamericas: ¿Cuán importante es el acceso de la planta a las materias primas?

Jaroski: En el rubro de los petroquímicos es esencial garantizar el suministro de materias primas. Si la construcción de la planta se lleva a cabo, esta se situará en Camaçari en Bahía, donde Basf y Braskem ya tienen operaciones. Es el único lugar en Brasil donde hay producción de acrilonitrilo, materia prima para el ABS. Braskem suministrará butadieno a la empresa conjunta y Unigel proveerá el acrilonitrilo y el estireno. Por lo tanto, la empresa conjunta ha garantizado el suministro de materias primas necesarias para fabricar ABS y SAN.

BNamericas: ¿Cuál es el tamaño del mercado brasileño para ABS y SAN?

Jaroski: El mercado ha estado estancado en casi el mismo nivel los últimos tres años. Del 2010 al 2012, Brasil ha consumido alrededor de 80.000t/a de ABS y 10.000t/a de SAN. Todo se importa, principalmente desde Asia, en especial de Corea del Sur y Taiwán. Hacia el 2017, cuando se espera que comience la producción, el mercado podría alcanzar cerca de 100.000t/a, por lo que la nueva planta podría abastecer completamente el mercado local.

BNamericas: ¿Espera que se desarrolle alguna otra capacidad de ABS en Brasil?

Jaroski: Unigel ha considerado transformar parte de su producción de poliestireno a ABS, pero se ha encontrado con problemas financieros. Videolar, que compró Innova a Petrobras, probablemente no fabrique ABS ahora. Si el proyecto de esta planta sigue adelante, creo que será la única en Brasil. Lanxess tenía una planta pero la cerró porque no podía competir con las importaciones más económicas de Asia.

BNamericas: ¿Podrán el ABS y el SAN brasileños competir con los productos asiáticos?

BNamericas: No creo que puedan vencerlos en cuanto a precios. Es probable que se imponga un arancel aduanero a las importaciones de ABS en Brasil, para equilibrar los precios y darle competitividad a la producción local. Irónicamente, eso no será algo positivo para los transformadores brasileños de plásticos, ya que sus costos aumentarán. Actualmente, el ABS no está sujeto a arancel aduanero, porque no hay suministro local.

BNamericas: ¿Qué tan rentable evalúa que será la planta?

Jaroski: ABS tiene los mejores márgenes en el mercado de estirénicos, mientras que el poliestireno ha entrado en una especie de crisis. El ABS ha estado reemplazando otros productos como metales e incluso ha sustituido al poliestireno. Está comenzando a disfrutar de los beneficios de la producción a escala de materia prima y existe mucha demanda en Brasil de los sectores automotor, línea blanca y otros.