Brasil: un carnaval de petróleo del presal, gas de esquisto y burocracia

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Lunes 24 de junio, 2013

Pese a que más de la mitad de los bloques en oferta fue desestimado por los postores, la undécima ronda de licencias petrogasíferas de Brasil del mes pasado atrajo un récord de inversiones de empresas locales y extranjeras. Según Ruaraidh Montgomery, analista senior de Wood MacKenzie especializado en el sector upstream latinoamericano, el éxito de la ronda es un buen augurio para la primera subasta del país de bloques del presal, que se realizará en octubre. Sin embargo, habrá desafíos para inversionistas y el Gobierno brasileño.

Montgomery conversó con BNamericas sobre las nuevas fronteras del presal y los recursos de esquisto, y los peligros de la sofocante burocracia.

(Nota del editor: Esta entrevista se publicó originalmente en el sector de Petróleo y Gas)

BNamericas: Más de la mitad de los 289 bloques en oferta en la undécima ronda de Brasil fueron pasados por alto. ¿Esto es una preocupación para Brasil?

Montgomery: No nos sorprendimos por varias razones. La mayoría de los bloques descartados fueron de áreas costa afuera que tienen un riesgo mucho mayor y son considerablemente más caros. La mayoría de los pozos exploratorios posiblemente no va a funcionar, que es la naturaleza de la bestia en zonas fronterizas. Cuando [el regulador de hidrocarburos] ANP lanzó inicialmente la ronda solo había 174 bloques y en forma posterior añadieron otras áreas. Tal vez las empresas no tuvieron el tiempo ni los recursos para evaluar la prospectividad de estos nuevos bloques. También podría ser el caso de que consideraron que los prospectos identificados no valían la pena y que era mejor concentrarse en otras concesiones.

BNamericas: ¿Esperan observar un gran interés en la ronda inaugural del presal en octubre pese a que las empresas no pueden ofertar por una participación operativa?

Montgomery: Esperamos ver un gran interés en la ronda del presal. Creo que el hecho de que la undécima ronda fuera un éxito es una noticia positiva y debería estimular el gran interés en el presal. La duodécima ronda se realizará de manera complementaria a futuras rondas que tendrán lugar una vez al año, más o menos. Eso dará a las empresas más confianza para ofertar por licencias en el presal, aun sabiendo que no tendrán control de los proyectos. La ley que obliga a Petrobras a operar los bloques presalinos es un problema, no solo para Petrobras sino también para otras compañías. También afecta al sector de servicios, porque si no se tiene un contrato de Petrobras, probablemente no se tendrá nada. Entendemos que hay un proyecto de ley en el Congreso que propone cambiar esto. Nada cambiará para la ronda de este año, pero para el futuro podría ser distinto.

BNamericas: La ANP sostiene que las reservas de esquistos del país podrían superar a las de EE.UU. ¿Las empresas están entusiasmadas con el potencial de petróleo y gas no convencional del país y eso se traducirá en grandes ofertas durante la duodécima ronda de noviembre?

Montgomery: Los recursos de esquisto de Brasil no se han evaluado de forma adecuada, pero es un país muy grande con extensas fuentes convencionales. Eso hace más probable que existan también importantes reservas no convencionales. Si bien el crecimiento ha sido modesto, la economía brasileña debiera repuntar y el gobierno pretende elevar la base de suministro de gas. En este momento el país depende en gran medida del gas que viene por tuberías desde Bolivia, además de las costosas importaciones de gas natural licuado. Este no tiene que ser el caso debido a los vastos recursos de Brasil.

BNamericas: ¿Qué se puede hacer para cambiar este escenario?

Montgomery: Existe mucha burocracia, una infraestructura terrible y el gobierno podría adoptar más medidas para facilitar las nuevas inversiones. Brasil es una potencia emergente, no solo en América, sino en todo el mundo. La ronda 12 ofrece oportunidades relativamente baratas para que las empresas inviertan y ganen una posición. A la larga serán más caras. Ahora estas cuencas no convencionales, si bien son promisorias, están en ubicaciones remotas y carecen de infraestructura. Incluso si hay mayores recursos, se necesitarán grandes inversiones. Estos recursos no convencionales demorarán mucho tiempo en llegar al mercado, particularmente en el caso del gas.