Planta de residuos en Ciudad de México no sería peligro para salud pública

Por
Jueves 18 de mayo, 2017

La planta de termovalorización que se construye en Ciudad de México no será un peligro para la salud de los habitantes, según Jaime Slomianski, director de la Agencia de Gestión Urbana (AGU) del gobierno local.

El funcionario realizó estas declaraciones durante una reunión entre autoridades de la AGU, las comisiones de gobierno y de protección ambiental, protección ecológica y cambio climático de la legislatura local, además de representantes a cargo de construir la instalación, informó el diario El Sol de México.

Inicia tu prueba gratuita de 15 días ahora!

cta-arrow

¿Ya eres suscriptor? Por favor inicie sesión

El proceso de termovalorización consiste en el aprovechamiento del potencial de los residuos sólidos urbanos mediante su uso como combustible para generar energía en centros similares a las plantas térmicas.

Slomianski dijo que instituciones internacionales han señalado que no existe evidencia concreta sobre los potenciales efectos negativos que el uso de estas tecnologías para tratar residuos puede presentar para la salud pública.

"La decisión del gobierno de adoptar tecnologías limpias para resolver un problema de naturaleza compleja y profunda está respaldada en los resultados ambientales satisfactorios que han tenido naciones de Europa y Asia, en donde este tipo de plantas llevan operando más de 25 años", declaró Slomianski, citado en un comunicado de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.

De acuerdo con el diario, José Cázares, representante de Pro Activa Medio Ambiente-Veolia (compañía que se adjudicó el contrato para construir la planta), reconoció que el proceso de tratamiento térmico de los residuos genera aproximadamente un 3% de cenizas residuales peligrosas que no se pueden reutilizar.

Desde el lanzamiento de la licitación por su construcción, el proyecto fue recibido con oposición por parte de algunos habitantes locales y ONG ambientalistas, los que cuestionarion el potencial impacto en la salud que la instalación tendría en quienes viven en las cercanías. Un parlamentario de oposición presentó incluso un proyecto de ley que solicita información sobre la materia a la Secretaría de Obras y Servicios de la capital mexicana.

Esta planta sería la primera de su tipo en México y debiera convertirse en la más grande del mundo. La instalación tratará alrededor de 4.595t de residuos sólidos al día, de las 12.843t que genera diariamente la ciudad.

Estos residuos se utilizarán para generar energía eléctrica —hasta 965.000MWh/a— para las 12 líneas del sistema de metro de la capital.

La construcción debiera finalizar en 2018, al objeto de que la planta comience a operar a fines de dicho año o comienzos de 2019.