FARC matan a 15 soldados que vigilaban infraestructura petrogasífera

Por
Lunes 22 de julio, 2013

Las operaciones de la petrolera estatal colombiana, Ecopetrol (NYSE: EC), no resultaron afectadas por los letales ataques de guerrilleros de las FARC durante este fin de semana, señaló a BNamericas un vocero de la compañía.

Guerrilleros de las FARC emboscaron a soldados que resguardaban infraestructura petrogasífera en el departamento nororiental colombiano de Arauca, con un saldo de 15 muertos.

El ducto de 780km Caño Limón-Coveñas, que parte desde el departamento de Arauca, había sido blanco frecuente de ataques guerrilleros; sin embargo, durante la ofensiva de este fin de semana sus operaciones no se vieron afectadas y la línea sigue movilizando 120.000 b/d, comentó a BNamericas el vocero de Ecopetrol Juan Guillermo Londoño.

Inicia tu prueba gratuita de 15 días ahora!

cta-arrow

¿Ya eres suscriptor? Por favor inicie sesión

El 20 de julio, enfrentamientos con rebeldes de las FARC dejaron 19 soldados muertos, 15 en Arauca y 4 en el departamento sureño de Caquetá, incidente que se convirtió en el día más cruento desde que en octubre pasado se iniciaran las conversaciones de paz entre el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las FARC.

"Los ataques de guerrilleron a infraestructura petrogasífera han aumentado de manera sostenida en el gobierno de Santos y se han convertido en una constante desde el principio de las conversaciones de paz -con la excepción de la tregua de dos meses entre el 20 de noviembre del 2012 y el 20 de enero del 2013", señaló a BNamericas David Franco, analista especializado en Latinoamérica de la firma internacional de análisis de riesgo Maplecroft.

"Sin embargo, durante este período se informó de unos cuantos ataques a infraestructura energética. Esto sugiere que los ataques al ducto Caño Limón-Coveñas son parte de una estrategia continua de ataque de activos hidrocarburíferos por parte de los insurgentes de izquierda".

Con posterioridad a los ataques Santos desplegó un batallón de fuerzas especiales en Arauca y ordenó una ofensiva en contra de los rebeldes en "todos los rincones" de la nación.

"Los ataques de las FARC y el ELN continuarán planteando una amenaza importante a la seguridad pública para las empresas energéticas, en particular en los departamentos suroccidentales, Antioquia en el norte y algunas zonas de la frontera nororiental con Venezuela. No descartaría un aumento de intensidad y número de los ataques sobre infraestructura petrogasífera en el corto y mediano plazo, ya que las FARC podrían apuntar a mejorar su poder de negociación durante la etapa actual de las conversaciones de paz y a presionar al gobierno a lograr un acuerdo antes de fines de este año", asevera Franco.

La violencia de este fin de semana es un retroceso en el proceso de paz, después de que 30 combatientes del ELN, el segundo grupo guerrillero más grande de Colombia, acordaron deponer las armas de manera voluntaria la semana pasada, medida que Santos consideró el paso más importante a la desmilitarización que ha dado dicha facción.