Vía libre a convergencia en Argentina: ¿estimulará la competencia?

Por
Lunes 04 de diciembre, 2017

A partir del 1 de enero de 2018 las empresas de telecomunicaciones en Argentina tendrán vía libre para ofrecer el llamado cuádruple play (televisión por cable, telefonía fija y móvil e internet), medida tomada por el gobierno con el fin de estimular la competencia en un sector altamente concentrado donde los principales jugadores son Telecom, Telefónica (Movistar), Claro y Cablevisión-Fibertel.

Las autoridades tenían pendiente permitir que estas empresas aprovechen su costosa infraestructura para ofrecer todos los servicios a los que están capacitadas, en momentos que las empresas de transmisión libre (OTT) como Netflix comienzan a morder una parte cada vez mayor del mercado de la televisión por suscripción, y las comunicaciones se convierten en commodity.

Inicia tu prueba gratuita de 15 días ahora!

cta-arrow

¿Ya eres suscriptor? Por favor inicie sesión

Una disputa entre el gobierno anterior y Grupo Clarín, accionista de Cablevisión-Fibertel, prohibió a este proveedor ingresar al negocio de telefonía móvil, mientras que sus competidores no podían hacerlo en el segmento de la televisión. 

Pero la medida que quita límites al mercado, tomada por el presidente Mauricio Macri mediante un decreto reglamentario en diciembre de 2016, ha provocado un reacomodamiento estructural que en lugar de garantizar más competencia asegura la hegemonía de los antiguos incumbentes, de acuerdo con expertos consultados.

Esto no debe sorprender a nadie, pues las consolidaciones empresariales y la concentración de mercado son el pan de cada día en una industria cuyos actores (como en la aviación, las cerveceras o las farmacéuticas) buscan alcanzar economías de escala que les permitan ser más eficientes en un dinámico negocio que requiere constantes y enormes inversiones.

Es el caso de la fusión de Cablevisión-Fibertel y Telecom Argentina, que ya recibió el visto bueno de los accionistas y del regulador de teleomunicaciones Enacom, y está a la espera de la aprobación tanto del regulador antimonopolio CNDC como el de valores CNV. De esta operación surgirá un gigante de US$13.000mn que amenaza con volverse el operador dominante en varios segmentos.

Edmundo Poggio, exdirector general del área de telefonía fija de Telecom y consultor, aseguró a BNamericas que "el proceso de fusión de esta compañía es un golpe para el mercado, porque obviamente una empresa que tiene 50% del cable, 31% de la telefonía móvil, 57% de la banda ancha (y 43% de la telefonía fija) pesa mucho".

De hecho, se convertiría en la compañía de telecomunicaciones más grande del país, con casi la mitad del total de ingresos del sector que en el 1T17 sumaron US$7.457mn, de acuerdo con Enacom.

Poggio advierte que con la fusión "hay que ver qué medidas implementa el gobierno para regular el mercado en función de lo que está pasando, porque habrá problemas en la zona norte de Buenos Aires (provincia) y en Córdoba, donde esta compañía tiene 95% de los servicios, lo que la convierte en casi un monopolio".

Ante la fusión Telecom/Cablevisión-Fibertel, incluso se comienza a pedir regulación asimétrica transitoria, que fomente la competencia en el sector, particularmente en los segmentos de banda ancha y televisión por suscripción.

Esta regulación ya se ha utilizado en mercados altamente concentrados como el colombiano, donde Claro (América Móvil) ostenta el título de "operador dominante" en telefonía móvil, por lo que el regulador local impuso medidas particulares a esta compañía para controlar el precio de sus planes y el acceso a frecuencias en la subasta de espectro para comunicaciones 4G en 2013.

Sin embargo, las medidas asimétricas no tuvieron el impacto esperado para reducir su preponderancia sobre el resto de los competidores.

Habrá que esperar si Enacom decide aplicar este tipo de medidas, o si hacen parte de la anunciada Ley de Telecomunicaciones Convergentes a la que se está dando forma.

Mientras tanto, una vez se haga oficial su fusión, Telecom/Cablevisión deberá devolver frecuencias de espectro, pues esta última había comprado recientemente al operador de trunking Nextel, ya que al sumar sus frecuencias con las de Personal (de Telecom) supera el límite establecido de 140MHz.

Por su parte, Claro y Movistar podrán ofrecer televisión pagada, la cual inicialmente el gobierno había establecido que solo podía operar por medio de cable (para impulsar la inversión en redes de fibra óptica), sin embargo, tras un fuerte lobby de estas multinacionales y tras reconocer el amplio terreno que Cablevisión ya tiene ganado en este segmento, se les permitió a mediados de noviembre ofrecer el servicio satelital, lo que hace mucho más corto y económico su despliegue

Si bien ya están habilitados para ofrecer televisión satelital, no se descarta que veamos alguna compra por parte de estas gigantes internacionales. Claro, por ejemplo, ha construido su estrategia de expansión en otros mercados a través de la adquisición de pequeños proveedores de televisión e internet.

Por su parte, con la mencionada aprobación le llegará competencia a DirectTV, que hasta ahora tiene el monopolio satelital (y 27% del total del segmento), lo que abaratará la oferta de un servicio que hoy es muy costoso.

CRECEN LAS REDES 4G Y NACEN OMV

Argentina fue, en 2015, el último país de la región en acceder a la tecnología LTE o 4G de transmisión de datos, sin embargo las inversiones en el despliegue de redes por parte de los operadores móviles han permitido que la cobertura supere a otros países con más tiempo desarrollándola. 

Un informe de OpenSignal sobre el estado del LTE en 77 países que publicó en noviembre indica que la cobertura actual en Argentina es de 73,5%, mientras que en Chile y Colombia, que cuentan con el servicio hace varios años, alcanza un 65%.

La inversión en infraestructura móvil durante el 2016 fue de US$987mn y en el primer semestre llegó a US$412mn, de acuerdo con Enacom. 

No obstante, la velocidad de 4G en Argentina no es satisfactoria (11,8Mbps). Comparada con otros países de América Latina, la superan Uruguay (14,3Mbps), Bolivia (14,8Mbps), Chile (16,4Mbps), Perú (16,8Mbps), Colombia (19,3Mbps), Brasil (20,3Mbps), México (22Mbps) y Ecuador (26Mbps), de acuerdo con OpenSignal.   

Por otra parte, en 2018 nacerá un nuevo operador móvil virtual (OMV) conformado por las pyme que reúne la Cámara de Empresas de Telecomunicaciones (Catel), que en el nuevo contexto convergente entrarán a ese segmento sobre la infraestructura de Movistar y con una inversión de US$2mn. Así se suma al OMV Nuestro, que cuenta con 30.000 clientes en la costa atlántica.

Más allá de este OMV, no se ve probable la llegada de nuevos jugadores, a menos que se produzca la compra de alguna de las grandes compañías que controlan el sector.

Sin embargo, la apertura que se viene en la prestación de servicios traerá importantes inversiones.

Según informaciones de prensa, Telefónica planea invertir alrededor de US$2.250mn entre 2017 y 2019; Claro, entre US$400mn y US$450mn anuales, y Telecom, US$2.340mn hasta 2019. 

El entorno de las telecomunicaciones en Argentina tendrá un 2018 de cambio y reacomodamiento que definirá el futuro del sector. Por ahora podemos aventurarnos a pensar que con la llegada de Movistar y Claro a la televisión pagada, los precios de este servicio bajarán y se motivará la inversión en más fibra óptica, algo que es fundamental para soportar la demanda de televisión 4K e internet de las cosas que comienzan a alzar vuelo.