Realidades fiscales y políticas mantendrían un gobierno de AMLO bajo control

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Miércoles 24 de enero, 2018

BNamericas conversó con Anna Szterenfeld, titular de The Economist Intelligence Unit para América Latina y el Caribe, sobre el líder de la carrera presidencial de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), y su decisión de anunciar a Carlos Urzúa como secretario de Hacienda en caso de que salga victorioso en julio.

En su último informe, EIU señaló que Urzúa "probablemente sea bien recibido", al ser considerado conservador desde el punto de vista fiscal, además de economista e investigador en la principal escuela de negocios del país, el Instituto Tecnológico de Monterrey. Urzúa trabajó también con AMLO durante el período del candidato como alcalde de Ciudad de México.

BNamericas: AMLO dice que podrá generar un espacio significativo en el presupuesto al recortar los salarios y el gasto excesivo, además de poner fin a las prácticas corruptas. Sin embargo, no está claro si podrá lograr estos objetivos. ¿Cuánto influirá estrictamente Carlos Urzúa para que AMLO reduzca el déficit?

Szterenfeld: Lo que AMLO ha prometido en su plataforma política es que será responsable desde el punto de vista fiscal. Sabemos que fue bastante responsable en materia fiscal cuando fue alcalde de Ciudad de México y Urzúa fue su secretario de Hacienda, quien es conocido por ser un economista ortodoxo responsable del mejor programa económico y técnico de México.

AMLO ha dicho que no subirá los impuestos y que no aumentará la deuda. Esas son dos cosas que ciertamente sucedieron bajo la administración de Enrique Peña Nieto. La deuda pública como porcentaje del PIB aumentó un poco y, por supuesto, tuvieron una reforma tributaria que aumentó los impuestos.

Entonces, dijo que no haría esas dos cosas, y, como usted menciona, con su campaña anticorrupción, podría generar ingresos adicionales, y también habló sobre la reasignación de algunos ingresos dentro del presupuesto hacia un mayor gasto social. Entre la reasignación y los ahorros que espera lograr a través de estas medidas anticorrupción, y otras cosas como reducir las pensiones de los funcionarios del sector público y pasos similares, espera generar suficientes ahorros para financiar sus programas ampliados.

Ha habido algunas preocupaciones sobre si él sería capaz de hacer eso. Por ejemplo, está hablando de expandir las pensiones a los mexicanos de bajos ingresos, y eso sería muy costoso. Existe preocupación en torno a eso.

Nuestra suposición es que durante la administración de AMLO no se verá ningún progreso en la consolidación fiscal. Eso significa que los déficits del gobierno volverían a superar el 2% del PIB. Estimamos que el déficit disminuyó en 2017, pero eso se debió a una transferencia única del superávit del Banco Central.

No creemos que vaya a hacer un gran esfuerzo para reducir el déficit y, una vez más, es porque hizo ciertas promesas sobre gasto social.

BNamericas: ¿Cómo financiará entonces AMLO los programas sociales?

Szterenfeld: A menos que las medidas de las que él habla realmente funcionen, vamos a ver un aumento de la deuda. Suponiendo que el déficit fiscal aumente por encima del 2% por año, entonces tendrá que incurrir en más deuda. Esperamos una mayor deuda del sector público como porcentaje del PIB en la administración de AMLO.

BNamericas: ¿Será manejable la deuda adicional?

Szterenfeld: Será manejable, porque México no tiene problemas para obtener financiamiento o colocar bonos en el mercado. También tiene una gran línea de crédito flexible de US$88.000mn del FMI, que probablemente se renovará cuando expire el próximo año. Entonces ese es un colchón bastante sólido.

No va a entrar en una situación inmanejable, pero efectivamente hay algunas preguntas sobre cómo cumplirá algunas de sus promesas sin incrementar al mismo tiempo los impuestos.

BNamericas: ¿Cuánta autoridad tendrá Urzúa?

Szterenfeld: Trabajaron juntos. Solo tenemos el antecedente de cuando AMLO era alcalde de Ciudad de México, que tenía una administración fiscal bastante responsable. Entonces, podemos suponer que no va a volverse loco.

BNamericas: ¿Qué más preocupa a la gente con respecto a AMLO?

Szterenfeld: Creo que algunas de las otras preocupaciones sobre AMLO tienen que ver con cuán agresivamente continuará con las reformas estructurales y, en menor medida, sobre la gestión de políticas macroeconómicas.

Hay temores sobre lo qué podría querer hacer, por ejemplo, con la reforma energética. Existe el temor de que intente revertirla o al menos disminuirla. Pero en el frente macroeconómico, no creo que vaya a intentar arriesgar la reputación de estabilidad que México ha logrado en los últimos años.

Algunas preocupaciones sobre AMLO son bastante ridículas. Hay quienes intentan compararlo con Hugo Chávez o Nicolás Maduro, y no creo que sea ese tipo de persona radical. Hay cierta retórica populista, pero no como Chávez o Maduro.

Se ha preocupado mucho de tratar de compensar esa imagen amable de sí mismo y está muy por delante de los demás candidatos presidenciales al emitir un documento de política de 400 páginas, lo que nadie más ha hecho, y al seleccionar su Gabinete para enviar una señal al mercado de que sería bastante responsable.

BNamericas: ¿Qué hay de sus selecciones del Gabinete?

Szterenfeld: Nombró a 16 miembros del Gabinete. La mayoría de ellos son moderados, uno de ellos es Urzúa. La mayoría de los demás son también tecnócratas. La única preocupación que he escuchado es acerca de su elección de secretaria de Energía, Rocío Nahle, quien es legisladora del partido Morena y que en el pasado ha sido crítica de las reformas energéticas de Peña Nieto.

Pero aparte de eso, realmente está tratando con fuerza de enviar un mensaje de que sería un líder moderado.

BNamericas: ¿Y el congreso? No parece que su partido Morena vaya a tener el control de ninguna de las cámaras. ¿Eso ralentizará los principales ítems de la agenda de AMLO?

Szterenfeld: Precisamente, lo ralentizará sustancialmente, porque no tendrá mayoría. Esto actuará como restricción a cualquier tendencia populista que AMLO haya exhibido en el pasado. No podrá, por ejemplo, revertir la reforma del sector energético porque es una reforma constitucional, y para que pueda hacer eso necesitaría tener una mayoría de dos tercios, que no va a tener. Pondrá restricciones sustanciales para impulsar cualquier reforma controvertida.

Donde tendrá cierta autoridad, por supuesto, es en desacelerar algunas de las reformas. Volviendo al sector energético, la Secretaría de Energía controlará el ritmo de cualquier tipo de licitación para la participación del sector privado. Podría ralentizar los cambios a Pemex.

[Nahle] fue particularmente crítica acerca de cómo las reformas estaban destinadas a socavar a Pemex. Cualquier tipo de grandes cambios allí podría ser lento.

BNamericas: ¿Cree que la demonización esperada de AMLO en los medios podría extenderse a la volatilidad del mercado durante el ciclo electoral?

Szterenfeld: Gran parte de esto ya ha sido incorporado por el mercado, porque ha estado ahí por un tiempo con la nominación de su partido, y han estado tratando de demonizarlo por un tiempo.

Sí, hay incertidumbre sobre las elecciones y eso va a alimentar la volatilidad con el peso. Pero eso también está siendo alimentado por las conversaciones sobre el TLCAN. Si las negociaciones del TLCAN no concluyen en marzo, y parece que podrían prolongarse hasta el período electoral, entonces creo que eso podría ser negativo para la estabilidad del peso.

La reciente fluctuación del peso también tuvo que ver con la reforma tributaria de EE.UU., y hubo cierto impacto y preocupación sobre una salida de capitales de México como resultado de eso. Entonces, hay otros factores en juego.

Tratarán de demonizar a AMLO, pero creo que también será importante observar cómo la posición de José Antonio Meade [candidato presidencial del partido gobernante PRI] puede cambiar a medida que avanza la campaña. Existe una enorme sensación contra el establishment y contra el PRI en México, pero el PRI tiene una maquinaria política y electoral formidable. Lo vimos en las elecciones estatales de México, donde le fue bastante bien.

Creo que cuando activen esa maquinaria electoral veremos que Meade se acerca mucho más a AMLO en las encuestas. Él tiene una reputación mucho mejor de ser limpio en comparación con otros candidatos del PRI en el pasado, y creo que tratarán de sacar provecho de eso.

BNamericas: ¿Cómo combatirá el PRI la poca familiaridad de Meade con el público?

Szterenfeld: Con esa maquinaria, pueden adjudicarse la votación. Pueden gastar dinero a nivel local de la manera que lo hacen los partidos políticos en ejercicio en toda América Latina. El PRI tiene un enorme control sobre muchos medios de comunicación. Tienen palancas que pueden usar para elevar su perfil.

Nuestro escenario es que AMLO ganará y que realmente es su elección perder. Podría arruinarlo, como lo hizo en el pasado. Tiene calificaciones de desaprobación muy altas. Puede estar a la cabeza en términos de preferencias de los votantes, pero su calificación de desaprobación es más alta que la de los demás.

Eso lo deja vulnerable. Pero creo que ha aprendido de sus campañas anteriores y está siendo muy cauteloso, como hemos visto con sus últimas maniobras.


Acerca de Anna Szterenfeld

Anna Szterenfeld es editora y analista senior del equipo de análisis de países de The Economist Intelligence Unit. Es responsable de cubrir y pronosticar las tendencias políticas, económicas y comerciales en varios países de América Latina y el Caribe. Escribe análisis diarios basados en eventos para los sitios eiu.com y viewswire.com de The Economist Intelligence Unit, y edita los informes mensuales Country Forecast y Country Risk Service. También contribuye a informes de investigación especializados y colabora en proyectos personalizados de investigación y consultoría de clientes.

Szterenfeld tiene una licenciatura en idiomas extranjeros e historia latinoamericana de la Universidad de la Ciudad de Nueva York y una maestría interdisciplinaria en estudios latinoamericanos de la Universidad de Nueva York.


Acerca de la compañia

The Economist Intelligence Unit es la división de investigación y análisis de The Economist Group y se considera un líder mundial en inteligencia empresarial global. Creada en 1946, la EIU cuenta con 70 años de experiencia ayudando a empresas, firmas financieras y gobiernos a comprender cómo está cambiando el mundo y cómo eso crea oportunidades para aprovechar y gestionar los riesgos.