Integración energética en Norteamérica funciona como "póliza de seguros"

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Jueves 02 de febrero, 2017

Un funcionario del Gobierno mexicano expuso en una conferencia de energía realizada en Ciudad de México acerca de la importancia de la integración energética entre los tres países signatarios del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

El intercambio intrarregional de hidrocarburos se ha duplicado desde la firma del TLCAN en 1994 y, en la zona, los combustibles fósiles continuarán como combustible predominante en la generación eléctrica hasta 2030, especialmente en México y EE.UU.

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Esta integración fortalecería la seguridad energética en Norteamérica, sostuvo Aldo Flores Quiroga, subsecretario de Hidrocarburos de la Secretaría de Energía mexicana. La integración y cooperación energéticas son una buena póliza de seguros, sostuvo, para luego citar ejemplos de cómo los tres países signatarios -México, Canadá y EE.UU.- han colaborado en tiempos de crisis.

En 2014, por ejemplo, cuando Texas sufrió problemas con su red eléctrica, la estatal mexicana CFE suministró energía adicional a su red para evitar cortes de suministro. Cuando el huracán Katrina azotó EE.UU. en 2005, la petrolera estatal mexicana, Pemex, envió 300.000b de combustible para mitigar el desabastecimiento en el área.

Los panelistas también concordaron en que las intenciones del presidente de EE.UU., Donald Trump, de renegociar o incluso desechar el tratado constituyen una potencial amenaza a la integración energética lograda hasta ahora.

De la Fundación de Investigación de Política Energética, organización sin fines de lucro con sede en Washington DC que analiza las variables económicas y la política pública del sector petrolero, Lucian Pugliaresi planteó algunas observaciones acerca de los cambios que la presidencia de Trump podría introducir al sector energético.

Señaló que es probable que haya reformas a la normativa y al trámite de permisos, ya que el gobierno estadounidense quiere agilizar los proyectos y acelerar la autorización de perforaciones.

Trump, señala, probablemente será mucho más proclive a la construcción de ductos, como ejemplifica la orden ejecutiva firmada apenas días después de asumir para reinstituir los proyectos de transporte Keystone XL y Dakota Access. Además, Pugliaresi señaló que el denominado impuesto transfronterizo, arancel que se aplicaría a las importaciones mexicanas para pagar el muro que propone Trump, sería "un proyecto difícil de implementación desde el punto de vista político" y llegó incluso a sugerir que nunca se construiría.

Norteamérica podría convertirse en exportador neto de crudo hacia 2020. El consumo de petróleo de las tres naciones, que gozan de abundantes reservas hidrocarburíferas, bordea los 22 millones de barriles diarios (Mb/d), pero las importaciones totales en el mercado único se acercan a los 6,5Mb/d, según cifras de julio de 2016 publicadas por la Administración de Información Energética de EE.UU.

México aparece liderando el aumento de la demanda energética entre los tres países hasta 2030, según el organismo, con un crecimiento de 1,6% en el período y un incremento de 2,2% en la demanda de gas natural. El consumo eléctrico debiera expandirse 2,6%, mientras que la población aumentaría 0,9%.