¿Argentina resolverá sus problemas energéticos con el alza de la electricidad y el gas?

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Martes 27 de noviembre, 2012

Por bastante tiempo los actores del sector energético han estado llamando a modificar la estructura de los precios que pagan los consumidores finales por el gas y la electricidad. Desde el 2002, los precios han estado congelados a niveles irrisorios; es más barato pagar el consumo de un mes de electricidad y gas que ir al cine en la capital, Buenos Aires.

Sin embargo, mientras en apariencia la inminente alza podría ser una señal positiva para el sector, hay poco que sugiera que sea la solución a los problemas energéticos de tan larga data por los que atraviesa Argentina.

Por una parte, el viceministro de Economía, Axel Kicillof, ha dejado claro que nadie va a ganar dinero con el reajuste. Este monto no irá a parar a las empresas, precisó en la conferencia de prensa en la que anunció los cambios.

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También hay dudas de si el esquema tarifario nuevo llegue siquiera a implementarse. En efecto, muchos en Argentina han llegado a ver la energía barata como un derecho.

"En principio habrá que ver cómo se implementa, pero, siempre de acuerdo con los anuncios del gobierno, será por consumo", señaló a BNamericas un vocero de la consultora local Fundelec. "Es decir, una vez más paga el que consume más y no el que más tiene".

En el 2009, la última vez que se propusieron reajustes, la medida resultó tan impopular que la presidenta Cristina Fernández se vio obligada a echar pie atrás después de unos meses y reembolsar a los consumidores que enfrentaron mayores cargos, lo que costó al Estado cerca de US$100mn.

Sin embargo, esta vez podría ser distinto.

Los cambios en los cobros de electricidad se presentaron en el Boletín Oficial el martes (27 de noviembre). El decreto permite a las distribuidoras Edenor -que atiende a 2,5 millones de clientes en Buenos Aires- y Edesur -que da servicio a 2,3 millones de usuarios en Buenos Aires y a otras 12 provincias periféricas- cobrar mes por medio un cargo fijo de 4 (US$0,80) a 300 pesos, dependiendo del nivel de consumo, de manera retroactiva desde el 1 de noviembre.

No obstante, la mayoría experimentará cambios marginales en su cuenta de electricidad. Alrededor del 72% de los hogares de Buenos Aires y su gran área metropolitana deberán pagar cada dos meses entre 4 y 10 pesos en la factura eléctrica, mientras que el 80% observará cargos bimensuales de 4-20 pesos en las cuentas de gas, indicó el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, en una conferencia de prensa.

Los fondos recaudados se destinarán a dos fondos estatales de infraestructura energética, indicó el gobierno.

"En líneas generales, no está claro el panorama del fondo energético ni del aumento", indicó a BNamericas por correo electrónico el economista Federico Marino Mac Dougall, socio de la consultora internacional de negocios Dorzan. "El origen de estos aumentos hay que encontrarlo en dos situaciones. Las empresas se están fundiendo literalmente y amenazaron con no pagarle a Cammesa [el administrador del mercado eléctrico], por lo cual el costo de la crisis por primera vez le llega directamente al Estado. La segunda es el deterioro de la red eléctrica y el faltante de gas, que hace que haya cortes involuntarios en el servicio, también con costo político".

Los mayores precios de la energía, más allá de reforzar las arcas fiscales, son más bien un intento de conservación de la energía, pues por sí solas son un importante disuasivo para paliar el déficit de electricidad y gas tan conocido en Argentina, que se traduce en gélidos inviernos y calor sofocante en verano. También dan a las empresas distribuidoras y a todos en la cadena de suministro energético un pequeño respiro.

"La idea de los incrementos es darle aire a las empresas privadas. Con esto no mejoran sus márgenes, pero sí les permite asumir los costos de la inflación y llegar hasta el 2013 sin afectar su cadena de proveedores ni la operación. O sea, los incrementos son un parche para 6 a 12 meses. No constituyen un cambio radical en la política".